La Sociedad que Queremos

En la actualidad la sociedad chilena experimenta un proceso de cambios continuos que han contribuido a tranformaciones en las pautas de comportamiento social, político, económico y cultural. Por esta razón nosotros/as, la ciudadanía, tenemos un rol fundamental en la construcción de una nueva sociedad, en la cuál se busca como objetivo el desarrollo de la sociedad en todo su esplendor. Para esto es importante que nos preguntemos ¿cuál es el tipo de sociedad en la que queremos vivir? ¿qué debemos hacer para alcanzarla? y ¿qué rol jugamos cada uno en este proceso de transformación constante hacia una mejor sociedad? Respuestas hay muchas, y acá sólo podremos encontrar algunas luces del camino que queremos tomar.

miércoles, 30 de diciembre de 2009

Nueva línea 6 metro de santiago ¿Modernidad o modernización?


A poco tiempo de la elección presidencial, a realizarse el próximo 17 de enero del 2010, somos espectadores de un anunció clave emitido por la Presidenta Bachelet. La nueva construcción de una línea de metro, definida como línea 6 violeta, se presenta como un proyecto de gran magnitud -por su construcción y extensión- de mucha importancia, en cuanto respuesta a una demanda de mejorar el sistema de transporte. La construcción de esta nueva línea busca abarcar desde las comunas de: Cerrillos, Estación Central, Pedro Aguirre Cerda, Santiago, San Miguel, San Joaquín, Ñuñoa, Providencia hasta Las Condes, son 14,8km de recorrido, y se contempla como entrega final del proyecto el año 2014.

Este acontecimiento, es visto por muchos como un anuncio intervencionista en términos electorales, la verdad es que no es posible afirmar que no sea así, pero me interesa poder analizar desde otra perspectiva, desde una visión de modernización, que a mi juicio y el de algunos otros intelectuales -como Manuel Antonio Garretón, Jorge Larraín, incluso Tomás Moulian-, no relaciona con una perspectiva de modernidad.

Si pensamos en la modernidad, como aquel proyecto universal, identitario, y cultural, nos podemos dar cuenta que los procesos modernizadores -entendidos estos como la mejora de infraestructura, carreteras, los elementos tangibles, aquellos facilitadores para la conectividad, etc.- no son los conductores únicos que nos hacen avanzar hacia una sociedad conciente y conocedora de su propia historia.
No puedo dejar de reconocer, que al estar insertos en un mundo cada vez más interconectado, globalizado, y con tantos avances tecnológicos, la modernización es, sin duda, un elemento necesario para que la sociedad avance al ritmo de otros patrones. Sin embargo, creo necesario que los procesos modernizadores vayan de la mano con una idea de desarrollo social, del hombre y de su relación con los otros miembros de la comunidad. Quizás el curso de la historia tomaría otro sentido si los hombres fueran capaces de tomar estos procesos como incentivos para mejorar aquellas falencias que existen en el desarrollo de redes sociales y de incentivar la vida en comunidad.

En alguna etapa de nuestra historia como país, nación o en nuestro proceso de construcción del Estado, hemos sidos participes -directa e indirectamente- de un quiebre social, económico, político y cultural, que transformó el modo de relacionarse que tienen las personas. Nuestro pasado autoritario, al igual que muchos otros países latinoamericanos, estuvo marcado desde todo ámbito por una represión y transformación del Estado y de la sociedad en todos componentes. La sociedad civil se volvió más temerosa, se arraigó en la cultura chilena un miedo al conflicto y a la discordia –véase informe PNUD 2002 Nosotros los Chilenos…-; desde el punto de vista económico fuimos participes de un proyecto económico que significó la pérdida del rol estatal en el manejo macroeconómico; políticamente se implemento un sistema excluyente de representación, lo cuál significó la implementación -a la fuerza- de un sistema multipartidista que para muchos funciona como un bipartidismo; desde la cultura se trató de una reconfiguración completa en esta materia.

En fin, sólo a modo de recordatorio quise incorporar los ejemplos anteriores, el punto al que quiero llegar es que: a través del anuncio de la construcción de una nueva línea de metro, que sin duda significa un gran proyecto, que puede solucionar muchos problemas en el ámbito del transporte de las personas en la zona central -exclusivamente-, me parece que se están olvidando de que el desarrollo y el surgimiento de una sociedad, para llegar a ser algún días quizás como aquellos países del primer mundo, no sólo se necesita avanzar en materia de construcción de carreteras para mejorar la conectividad, sino que es necesario avanzar en otros puntos como por ejemplo, comenzando a pensar que el sistema transporte no sólo debe ser bueno para el centro urbano, la capital -sin desmerecer que es necesario por la cantidad de población- pero sí recordando que existen otras regiones que también tienen problemas de transporte, de desplazamiento.

Por otro lado, si queremos avanzar para llegar a ser un país ejemplo, no sólo de la cordillera para otros países, sino que un país ejemplo para los mismo ciudadanos que lo habitan, debemos avanzar mucho en materia cultural, de identidad, de fortalecimiento de la sociedad civil, de menos represión, de más despertar ciudadano, pero conciente en el sentido de que cada uno sea conocedor y practicante de un proyecto universal que permita conjugar las diversas visiones que componen a la sociedad actual. Damos las gracias por la construcción de nueva línea de metro, aquellos que somos usuarios y utilizamos el transporte público, entendemos lo necesario que es estar en menos tiempo al extremo de la ciudad. Pero, también comprendemos, o al menos así lo veo yo, que no sólo de metro y de conectividad se lleva a cabo el desarrollo de un país, sino que necesita de un conjunto de otros elementos que complementen y den sustento a las grandes construcciones.

domingo, 4 de octubre de 2009

¿El boom de la publicidad del gobierno o una comunicación necesaria?



En El Mercurio del día Domingo 4 de Octubre me he encontrado con un artículo que se titula “El boom de la publicidad del Gobierno”. Sólo con leer el título me imagino que se trata de una versión negativa acerca de la comunicación necesaria en materia de políticas públicas. Continué leyendo, pensando que podía estar en un error y que quizás no era como yo lo pensaba. Sin embargo en el andar del artículo me doy cuenta que la forma de plantear el tema es de manera negativa, y me pregunto ¿Si estas personas (las creadoras de este artículo) tendrán, siquiera, alguna idea de lo que significa diseñar políticas públicas o si tienen conocimientos acerca de lo que conlleva el hecho de implementarlas o ejecutar dichas políticas?

Me respondo de la siguiente manera: al leer el artículo tengo dos opiniones, la primera plantea que las periodístas que escribieron el artículo, tienen los datos y la información de los hechos. Sin embargo carecen de todo tipo de conocimientos necesarios respecto de lo que significan las políticas públicas y de su estrecha y necesaria relación con los utilizar los medios de comunicación. La verdad es que no pretendo ponerme en una posición pro-gobierno, ni menos dejar de ser crítica cuando sea necesario. Sin embargo me parece que la descalificación gratuita y, claramente, sin fundamentos no puede dejarse pasar. Y en este caso se da algo de estas características, que insentivan la creación de este artículo de opinión.

Como Cientista Político, y como muchos colegas de las Ciencias Sociales que conocen del tema de las políticas públicas, sabemos que el desarrollo de las políticas no es un proceso fácil, rápido e instantáneo, y también sabemos que en su desarrollo confluyen diversos actores que permiten llevarla a cabo. Uno de los actores que es fundamental para la etapa de implementación de una política pública son los medios de comunicación, que en su calidad de informantes, permiten difundir las políticas a la ciudadanía.
Pensando en una lógica de respuesta a demandas ciudadanas, las políticas públicas tienen la necesidad de mostrarse a los beneficiarios (ciudadanos) para que estos puedan ejercer su derecho en caso de poder hacerlo. Y no pretendo desconocer, con esto, que las políticas también tienen un fin electoral que permiten la permanencia en el poder, pero esto bajo una lógica de campaña permanente, que si bien está presente, no es la prioridad de un gobierno a la hora del diseo de las políticas. Me parece que antes de esto una política pública es una respuesta a una demanda ciudadana y, por lo tanto, como respuesta a una demanda ciudadana, la ciudadanía tiene el deber de conocer en que consiste esa respuesta. Y para poder conocerla, es necesario que la ciudadanía se informe a través de los medios de comunicación que se utilizan actualmente, y si esto significa hacer publicidad masiva, entonces es necesario hacerlo para alcanzar el objetivo.

Cuando me encuentro con un artículo como el que aparece en El Mercurio de este domingo, la verdad es que sólo puedo ratificar el sesgo ideológico que existe detrás de todo esto. Y es que, aunque reconozco la existencia de buenos artículos en este diario nacional, este en particular deja mucho que desear por la falta NO de objetividad (es sabido que cuando uno escribe siempre está escribiendo desde alguna posición definidad), sino más bien por una falta de información y de conocimientos acerca del tema que se está tratando.

Bernardita Aguirre y Pamela Aravena, se hacen cargo de lo que están escribiendo, entregan cifras que de verdad son muy importantes, nos informan acerca de los gastos en publicidad utilizados por el gobierno para promover la Red Protege, como uno de los ejemplos utilizados. Los gastos utilizados para el Transantiagom, Plan auge, etc.. La pregunta es ¿Qué tiene de malo que el gobierno gaste en publicidad para la promoción de sus políticas públicas? que por lo demás son para la ciudadanía. Si no lo hicieran, entonces ¿Cómo los ciudadanos nos enteraríamos de los beneficios sociales? ¿Cómo podríamos ejercer nuestros derechos si nos los conocemos? Y en caso de que se considere como una gasto excesivo, me pregunto ¿Cómo lo harían aquellas personas para promover políticas a un país completo, y que logre llegar a cada uno de los rincones de nuestro país? ¿Cómo harían para informar a la ciudadanía, si no es utilizando la publicidad y los medios de comunicación?

Me parece poco responsable escribir un artículo que quiera mostrar una realidad como si fuera negativa, cuando en la práctica misma de las políticas públicas es algo necesario. Es recomendable que al momento de querer demostrar algo vinculado con las políticas públicas y la comunicación, primero necesitan conocer el tema en profundidad o dejar en claro que al menos conocen en qué consisten las políticas públicas, sus etapas y los elementos necesarios que la componen. En caso de no tener ese conocimiento, entonces hay dos opciones como profesional: o me abstengo de escribir algo de este tipo, porque sería poco responsable de mi parte, o me informo de la manera más completa posible antes de hacerlo. Pero es inaceptable presentar algo que se muestre de la manera en que se mostró en este artículo, por lo menos para mi lo es.

sábado, 26 de septiembre de 2009

Análisis debate Presidencial elecciones 2009


A pesar del descontento que se ha podido ver de los ciudadanos, por las candidaturas para las elecciones presidenciales, se dio algo paradójico: nadie quedo fuera de emitir algún juicio u opinión respecto del debate. Esto es fácil de dar cuenta, y sólo podemos verificarlo revisando los medios de comunicación más utilizados, canales como las redes de Internet han permitido verificar que: a pesar de existir un descontento, reflejado por la baja inscripción, principalmente, de jóvenes en el padrón electoral; existe un gran interés por opinar y dar a conocer los puntos de vista en política. Basta con revisar redes como Facebook o Twitter para darse cuenta que a medida que se llevaba a cabo el debate, las redes se llenaban de comentarios respecto a este, lo cuál nos refleja el interés por la política.

Pero este artículo no pretende hacer un análisis respecto de las redes de internet, ni de las opiniones vertidas instantáneamente, sino de las reacciones posteriores basadas en lo que pudimos ver en la pantalla chica el día miércoles en el canal nacional TVN. Una de las reacciones más relevante que se analiza, una vez terminado el debate, es preguntarse respecto de ¿Quién fue el gran ganador de la noche? Muchos análisis surgieron posterior al debate, tratando de responder esta pregunta, donde muchos estaban de acuerdo que los dos más fuertes candidatos: Frei y Piñera, se mostraron más bien débiles. Y esto se ratifica, de alguna forma con la publicación de una encuesta realizada por el diario La Segunda y la Universidad del Desarrollo, que pudimos ver en los kioscos el día de ayer, y pregunta simplemente: ¿Quién cree que va a ganar en debate?

Antes de realizarse el debate presidencial, los resultados que se arrojaban decían lo siguiente: un 37% daba como ganador a Sebastian Piñera, seguido por Eduardo Frei con 22%, ME-O con 17% y Arrate con un 2% (un 7% declara que ninguno). Pero, una vez realizado el debate los porcentajes cambiaron un poco: la opción ninguno paso a la delantera con un 31%, luego Arrate con un 21%, Sebastian Piñera con un 23%, ME-O con un 15% y Frei con un 9%.

Independiente de los porcentajes, y desconociendo un poco la calidad de la encuesta aquí presentada, lo importante es establecer la comparación entre un candidato y los dos estados (antes y después del debate) y buscar algún de tipo de explicación, polítológico, respecto a los cambios. Y para eso iremos haciendo un breve análisis, candidato por candidato, presentando las fortalezas y debilidades presentadas la noche del debate presidencial.

1. Jorge Arrate: quizás uno de los candidatos que mayor sorprendió a la hora de debatir, se mostró firme al presentar su discurso, sus ideas y planteamientos, sin el temor de lo que dirán respecto de un discurso para muchos trasnochado o inviable. Era el candidato que se presentaba con menor apoyo, en términos de resultados de encuestas. Y es por esto también Arrate sorprende tanto, porque en el fondo no existía una mayor expectativa respecto al candidato, y por otro lado lo favoreció el hecho de que el tercer candidato, relativamente más popular, se dedico a descolocar a sus dos grandes rivales: Frei y Piñera. De alguna forma el camino se encontraba limpio para Arrate en el debate, lo cuál le permitió presentarse de manera sólida y sin temor a debatir.

2. Marco Enríquez-Ominami: fue un candidato que logró pararse frente a las cámaras y presentarse como un rival fuerte frente a las dos grandes preferencias (Frei y Piñera), quién también logra utilizar los tiempos otorgados de buena manera para plantear sus medidas e ideas presidencial, pero además logra hacerlo dejando siempre unos minutos para molestar a los otros dos candidatos, sin otro objetivo que descolocarlos y ponerlos en una situación incómoda, lográndolo muchas de las veces, ya que en algunos momentos los otros dos candidatos (Frei y Piñera) utilizaban sus tiempos para responder ataques más personales que responder las preguntas. En este escenario en particular, la labia y rapidez para hablar que tiene ME-O para hablar le fue de mucha utilidad, ya que le permitió decir muchas palabras en poco tiempo.

3. Eduardo Frei: a gusto muy personal, el candidato más débil en el debate. ¿Razones? Nerviosismo, poca seguridad en sus respuestas, tartamudeos en varios momentos, lo mostraron como un candidato que sorprendió, pero de manera negativa. En lo personal esperaba verlo más seguro, considerando su experiencia como Ex Presidente, y considerando también su equipo de trabajo, sus asesores que, se supone, son los mejores. Frei fue uno de los candidatos que cayo en el juego de ME-O, y que desaprovechó sus tiempos para defender un programa de gobierno que no dudo, tenga buenas intenciones. Uno de los grandes fracasos del debate presidencial.

4. Sebastian Piñera: otro candidato que me sorprendió de manera casi bizarra, fue Piñera. Y es porque, finalmente, me cuesta entender que un hombre con vasta experiencia para enfrentar las cámaras y para enfrentar, también ataques, no logró mostrarse con mucha seguridad en el debate. Fue otro de los candidatos que cayó en el juego de ME-O, y que se descolocó frente a algunas preguntas que iban dirigidas de manera puntual hacia él. En el discurso lo mismo de siempre, su gran fuerte el tema de la seguridad, sin embargo muestra una gran debilidad en responder otros temas de interés social como lo son salud, educación y trabajo, fundamentalmente. Fue un candidato, que si bien no tuvo una pésima percepción como lo es en el caso de Frei, si se mostró de manera lineal declinando hacia abajo.

Si bien el debate puede decirnos que sorprendió más, y de manera positiva, como fue en el caso de Arrate. La verdad es que pongo en duda la relevancia que pueda tener esta instancia para la decisión del voto, además es el primer debate de estas elecciones y el acto cívico esta fijado para diciembre de este año (13 de diciembre del 2009). Muchas cosas pueden pasar de aquí a la fecha, y como la memoria de las personas es frágil, el debate y las reacciones pueden ser olvidados en un corto plazo. Es de esperar que me equivoque, y que la ciudadanía vote de manera conciente, aunque en realidad siempre vota de manera conciente. Pero es importante tomar en cuenta los debates, ya que muestran al candidato en una situación que pocas veces se ve: debatiendo ideas y no ataques personales.

domingo, 20 de septiembre de 2009

Good Bye Bachelet… Balance de una gestión presidencial.


El día de ayer se llevo a cabo la última parada militar encabezada por la Presidenta Bachelet. Última parada, que también coincide con el inicio de la cuenta regresiva para cumplir los 200 años de vida Republicana.

Tras esta contingencia no faltarán aquellos que comiencen a hacer análisis y balances del gobierno que esta por finalizar, recordemos que el 13 de diciembre de este año se realizarán las elecciones presidencial que busca definir al próximo gobierno. Vemos como los candidatos, al sillón presidencial, comienzan a hacer campaña con la imagen de una presidenta que arrastra la popularidad más alta de los últimos presidentes elegidos en Democracia.

Alcanzando un 74%, como pick porcentual, en el mes de julio Michelle Bachelet es definida la Presidenta más popular de los últimos tiempos. La pregunta que surge al respecto es ¿Cómo una persona a quién se le criticó duramente en sus inicios, y a quien no se le tenía mucha fe, logra tan alto porcentaje de apoyo popular?

El 74% alcanzado por la presidenta es sólo el reflejo de la aprobación que hacen los ciudadanos a una buena gestión en términos macros, porque reconozco que existen algunas cajas negras que aún no logran ser descifradas y que necesitan de la atención necesaria para ser mejoradas. Pero antes de ver los desafíos que quedan pendientes para los próximos gobiernos, sea este de derecho o centro izquierda, creo es importante conocer ¿a que se debe la popularidad de Bachelet?

La consecuencia es quizá el gran pilar que sostiene la popularidad de la Presidenta, consecuencia de llevar a cabo un programa de gobierno que fue presentado en la competencia electoral del año 2005-2006.

Es importante recordar que durante la campaña electoral de aquellos años Michelle Bachelet fue nombrada candidata de la Concertación, precisamente, gracias a los resultados obtenidos por encuestas, ya que en su disputa dentro de la coalición ella se encontró con otro personaje político que también quería entrar a la competencia: Soledad Alvear. Para aquellas fechas, las primarias se veían venir, pero no se llevaron a cabo debido a que la segunda pre-candidata se baja de la competencia. Bajándose Alvear, Bachelet tiene el camino para ella sola y comienza a crearse una campaña para competir con el abanderado de la Alianza.

Se da inicio a una campaña electoral que desde un comienzo fue diferente a las anteriores ¿Por qué? Porque se trataba de una campaña novedosa y diferente a las que se habían llevado a cabo hasta el momento en la Coalición de gobierno:
1. Se busco desarrollar la continuidad con los gobiernos anteriores, pero distinguiendo la prioridad de este gobierno, una prioridad por lo social.
2. Definía un nuevo liderazgo en la política.
3. Porque, quiéranlo o no, significó un salto cualitativo en materia de género.
4. Y porque significó un gran desafío, un desafío para la candidata. Todos los ojos estaban puestos en ella.


La elección se ganó, pero hay que reconocer que no fue fácil. La presidenta comenzó gobernando con muchos ojos críticos que recalcaban su debilidad en su forma de liderar, gobernó con críticas no sólo de la coalición opositora sino también de aquellos que estaban dentro de su coalición. Recordemos los constantes cambios de gabinete que se realizaron, acción que trajo consigo duros comentarios respecto de la paridad de gabinete que la Presidenta había planteado en su campaña presidencial. El camino no fue fácil, pero poco a poco las complicaciones comenzaron a tener frutos.

En su calidad de Médico de profesión, la Presidenta tuvo una fuerte preocupación por mejorar la salud de nuestro país, ampliando las enfermedades que cumplen el Plan Auge, mejorando las pensiones de aquellos que son más vulnerables a enfermedades: Los ancianos. Su gobierno se caracterizó por lo social, la búsqueda por mejorar la calidad de vida de los más pobres.

En materia económica, contó con el apoyo de un gran economista, el ministro de Haciendo demostró ser la persona más idónea que se podía colocar en el cargo. También muy criticado al principio, cuando las arcas fiscales estuvieron en tiempos de bonanza se decía que el ministro no quería soltar dineros fiscales, sin embargo todo ahorro sirve para futuro, y hoy, que estamos en tiempos de crisis, aquel ahorro fue importante para apalear la crisis en los hogares más vulnerables.

¿Cómo explicamos el 74% de aprobación? Considerando que la aprobación se hace por las grandes obras, tenemos aquí dos grandes argumentos que lo explican. Sin embargo creo que aún existen cajas negras en el sector público que impiden que estas grandes obras sean, aún más grandes. Algunos de ellos son:

1. Mejorar las normas de fiscalización para los gobiernos locales: vemos como los gobiernos locales, el municipio, muchas veces presenta problemas en la solución de situaciones complejas a nivel local. Muchos apelan a la falta de recursos, sin embargo otros dicen que los recursos están, pero son mal administrados. Para que esto no suceda es necesario establecer un concepto de Autonomía Relativa de los gobiernos locales, que defina normas y fiscalizadores específicos para la administración local.
2. Un tema pendiente en educación: la gran lucha, y el gran conflicto que tuvo que enfrentar la presidenta se define por el tema de la educación. Donde, gracias a la diversidad de actores, el problema aún queda pendiente. A pesar del cambio a la Ley General de Educación.
3. Aún con problemas en la Administración Pública: mejorar los mecanismos de selección de profesionales para trabajar en el servicio público, y entregar oportunidad a nuevos profesionales. Hemos visto como el gobierno se ha empeñado en exigir a la empresa privada que de oportunidades a profesionales jóvenes, que lo almejar no tienen experiencia, pero sí los conocimientos. Esto mismo podría hacerse en el gobierno.

Así se podría continuar planteando algunas cajas negras que quedan pendientes en el gobierno, pero que no sólo dependen de quien preside sino también de quienes están en el parlamento elegidos para crear y transformar leyes que reflejen los cambios experimentados en nuestra sociedad.

De esta forma no queda más que decir: Good Bye Bachelet.

sábado, 19 de septiembre de 2009

Y la responsabilidad social del Servicio Público ¿Dónde queda?


Revisando la agenda noticiosa de esta semana, en que Chile da inicio a la cuenta regresiva de sus 200 años de existencia, no sólo encontramos noticias positivas de lo entretenido que puede ser el 18 de septiembre, ni de los miles de panoramas que existen para estas fechas. Muy por el contrario, también se dan noticias que empañan, nuevamente, las buenas nuevas y que ensucian, esta manera, las celebraciones patrias del 2009.

En el Diario La Nación del sábado 19 de septiembre aparece una noticia que se titula de la siguiente manera: “Deuda de al menos 18 Municipios con Cenabast preocupa en el Senado”.

Cuando escuchamos o leemos acerca de cualquier noticia que de cuenta de la existencia de una deuda entre una institución pública con otro organismos, pensamos inmediatamente que algo no esta funcionando bien o que algo no se está haciendo como corresponde. En este caso noticioso no ocurre lo contrario.

Resulta que Cenabast es el Centro de Abastecimientos del Minsal (Ministerio de Salud), el cuál se encarga de abastecer a los municipios con medicamentos que finalmente son entregados a la ciudadanía, y a la población más vulnerable de nuestro país.

Al momento de enterarnos de que existen algunas deudas de municipios con Cenabast nos preguntamos dos cosas: primero, la pregunta más lógica es ¿Dónde está el dinero que cada municipio destina a Salud? ¿Qué pasa con el presupuesto municipal que cada institución tiene? Y en segundo lugar nos preguntamos ¿Qué sucede con la responsabilidad social servicio público? ¿Qué pasa cuando una institución pública comete errores que perjudican, finalmente, al ciudadano beneficiario?

¿Qué se hace respecto a esta situación?

Al igual que el Senado, me parece preocupante que nos enteremos de este tipo de noticias, no por el hecho de enterarnos de que existen, sino porque existen. ¿No se supone que los municipios tienen un presupuesto que deben cumplir en el año? Donde destinan recursos a educación, salud, medio ambiente, etc., etc. y donde, en el fondo, tienen como responsabilidad constitucional: intervenir en la comuna en temas de cultura, educación, salud, es decir: en las temáticas más relevantes para el desarrollo local.

Legalmente el municipio deben resolver de manera eficiente y eficaz los problemas que aquejan a la comunidad local, y velar por el desarrollo de la comuna. Entonces ¿Cómo resolvemos una deuda que perjudica directamente a la ciudadanía? Porque, finalmente, la decisión en castigo de la morosidad de aquellos municipios que tienen la deuda con Cenabast, sería la suspensión que rige desde agosto de este año, en la entrega de medicamentos. Donde los suministros de medicamentos no serían entregados para repartirlos a la población.

¿Cómo resolvemos la demanda de la ciudadanía respecto de los medicamentos? ¿No sería mejor establecer una sanción que no perjudique, directamente, a los beneficiarios? Pero que si sancione la conducta de irresponsabilidad que efectuaron los municipios en cuestión.

No olvidemos que le principal objetivo del servicio público esta para con la ciudadanía, y por lo tanto no es aceptable dejar que sucedan situaciones como las de Maullín y Ancud en las que, sin obviar la falta cometida por el gobierno local de cada comuna, “la situación es grave porque no se les están haciendo llegar los medicamentos”.

Finalmente, esa resolución o esa sanción lo único que logra es no responder al objetivo final que debe cumplir el servicio público y que es, únicamente, servir y responder a la demandas de la sociedad civil.