La Sociedad que Queremos

En la actualidad la sociedad chilena experimenta un proceso de cambios continuos que han contribuido a tranformaciones en las pautas de comportamiento social, político, económico y cultural. Por esta razón nosotros/as, la ciudadanía, tenemos un rol fundamental en la construcción de una nueva sociedad, en la cuál se busca como objetivo el desarrollo de la sociedad en todo su esplendor. Para esto es importante que nos preguntemos ¿cuál es el tipo de sociedad en la que queremos vivir? ¿qué debemos hacer para alcanzarla? y ¿qué rol jugamos cada uno en este proceso de transformación constante hacia una mejor sociedad? Respuestas hay muchas, y acá sólo podremos encontrar algunas luces del camino que queremos tomar.

sábado, 26 de septiembre de 2009

Análisis debate Presidencial elecciones 2009


A pesar del descontento que se ha podido ver de los ciudadanos, por las candidaturas para las elecciones presidenciales, se dio algo paradójico: nadie quedo fuera de emitir algún juicio u opinión respecto del debate. Esto es fácil de dar cuenta, y sólo podemos verificarlo revisando los medios de comunicación más utilizados, canales como las redes de Internet han permitido verificar que: a pesar de existir un descontento, reflejado por la baja inscripción, principalmente, de jóvenes en el padrón electoral; existe un gran interés por opinar y dar a conocer los puntos de vista en política. Basta con revisar redes como Facebook o Twitter para darse cuenta que a medida que se llevaba a cabo el debate, las redes se llenaban de comentarios respecto a este, lo cuál nos refleja el interés por la política.

Pero este artículo no pretende hacer un análisis respecto de las redes de internet, ni de las opiniones vertidas instantáneamente, sino de las reacciones posteriores basadas en lo que pudimos ver en la pantalla chica el día miércoles en el canal nacional TVN. Una de las reacciones más relevante que se analiza, una vez terminado el debate, es preguntarse respecto de ¿Quién fue el gran ganador de la noche? Muchos análisis surgieron posterior al debate, tratando de responder esta pregunta, donde muchos estaban de acuerdo que los dos más fuertes candidatos: Frei y Piñera, se mostraron más bien débiles. Y esto se ratifica, de alguna forma con la publicación de una encuesta realizada por el diario La Segunda y la Universidad del Desarrollo, que pudimos ver en los kioscos el día de ayer, y pregunta simplemente: ¿Quién cree que va a ganar en debate?

Antes de realizarse el debate presidencial, los resultados que se arrojaban decían lo siguiente: un 37% daba como ganador a Sebastian Piñera, seguido por Eduardo Frei con 22%, ME-O con 17% y Arrate con un 2% (un 7% declara que ninguno). Pero, una vez realizado el debate los porcentajes cambiaron un poco: la opción ninguno paso a la delantera con un 31%, luego Arrate con un 21%, Sebastian Piñera con un 23%, ME-O con un 15% y Frei con un 9%.

Independiente de los porcentajes, y desconociendo un poco la calidad de la encuesta aquí presentada, lo importante es establecer la comparación entre un candidato y los dos estados (antes y después del debate) y buscar algún de tipo de explicación, polítológico, respecto a los cambios. Y para eso iremos haciendo un breve análisis, candidato por candidato, presentando las fortalezas y debilidades presentadas la noche del debate presidencial.

1. Jorge Arrate: quizás uno de los candidatos que mayor sorprendió a la hora de debatir, se mostró firme al presentar su discurso, sus ideas y planteamientos, sin el temor de lo que dirán respecto de un discurso para muchos trasnochado o inviable. Era el candidato que se presentaba con menor apoyo, en términos de resultados de encuestas. Y es por esto también Arrate sorprende tanto, porque en el fondo no existía una mayor expectativa respecto al candidato, y por otro lado lo favoreció el hecho de que el tercer candidato, relativamente más popular, se dedico a descolocar a sus dos grandes rivales: Frei y Piñera. De alguna forma el camino se encontraba limpio para Arrate en el debate, lo cuál le permitió presentarse de manera sólida y sin temor a debatir.

2. Marco Enríquez-Ominami: fue un candidato que logró pararse frente a las cámaras y presentarse como un rival fuerte frente a las dos grandes preferencias (Frei y Piñera), quién también logra utilizar los tiempos otorgados de buena manera para plantear sus medidas e ideas presidencial, pero además logra hacerlo dejando siempre unos minutos para molestar a los otros dos candidatos, sin otro objetivo que descolocarlos y ponerlos en una situación incómoda, lográndolo muchas de las veces, ya que en algunos momentos los otros dos candidatos (Frei y Piñera) utilizaban sus tiempos para responder ataques más personales que responder las preguntas. En este escenario en particular, la labia y rapidez para hablar que tiene ME-O para hablar le fue de mucha utilidad, ya que le permitió decir muchas palabras en poco tiempo.

3. Eduardo Frei: a gusto muy personal, el candidato más débil en el debate. ¿Razones? Nerviosismo, poca seguridad en sus respuestas, tartamudeos en varios momentos, lo mostraron como un candidato que sorprendió, pero de manera negativa. En lo personal esperaba verlo más seguro, considerando su experiencia como Ex Presidente, y considerando también su equipo de trabajo, sus asesores que, se supone, son los mejores. Frei fue uno de los candidatos que cayo en el juego de ME-O, y que desaprovechó sus tiempos para defender un programa de gobierno que no dudo, tenga buenas intenciones. Uno de los grandes fracasos del debate presidencial.

4. Sebastian Piñera: otro candidato que me sorprendió de manera casi bizarra, fue Piñera. Y es porque, finalmente, me cuesta entender que un hombre con vasta experiencia para enfrentar las cámaras y para enfrentar, también ataques, no logró mostrarse con mucha seguridad en el debate. Fue otro de los candidatos que cayó en el juego de ME-O, y que se descolocó frente a algunas preguntas que iban dirigidas de manera puntual hacia él. En el discurso lo mismo de siempre, su gran fuerte el tema de la seguridad, sin embargo muestra una gran debilidad en responder otros temas de interés social como lo son salud, educación y trabajo, fundamentalmente. Fue un candidato, que si bien no tuvo una pésima percepción como lo es en el caso de Frei, si se mostró de manera lineal declinando hacia abajo.

Si bien el debate puede decirnos que sorprendió más, y de manera positiva, como fue en el caso de Arrate. La verdad es que pongo en duda la relevancia que pueda tener esta instancia para la decisión del voto, además es el primer debate de estas elecciones y el acto cívico esta fijado para diciembre de este año (13 de diciembre del 2009). Muchas cosas pueden pasar de aquí a la fecha, y como la memoria de las personas es frágil, el debate y las reacciones pueden ser olvidados en un corto plazo. Es de esperar que me equivoque, y que la ciudadanía vote de manera conciente, aunque en realidad siempre vota de manera conciente. Pero es importante tomar en cuenta los debates, ya que muestran al candidato en una situación que pocas veces se ve: debatiendo ideas y no ataques personales.

domingo, 20 de septiembre de 2009

Good Bye Bachelet… Balance de una gestión presidencial.


El día de ayer se llevo a cabo la última parada militar encabezada por la Presidenta Bachelet. Última parada, que también coincide con el inicio de la cuenta regresiva para cumplir los 200 años de vida Republicana.

Tras esta contingencia no faltarán aquellos que comiencen a hacer análisis y balances del gobierno que esta por finalizar, recordemos que el 13 de diciembre de este año se realizarán las elecciones presidencial que busca definir al próximo gobierno. Vemos como los candidatos, al sillón presidencial, comienzan a hacer campaña con la imagen de una presidenta que arrastra la popularidad más alta de los últimos presidentes elegidos en Democracia.

Alcanzando un 74%, como pick porcentual, en el mes de julio Michelle Bachelet es definida la Presidenta más popular de los últimos tiempos. La pregunta que surge al respecto es ¿Cómo una persona a quién se le criticó duramente en sus inicios, y a quien no se le tenía mucha fe, logra tan alto porcentaje de apoyo popular?

El 74% alcanzado por la presidenta es sólo el reflejo de la aprobación que hacen los ciudadanos a una buena gestión en términos macros, porque reconozco que existen algunas cajas negras que aún no logran ser descifradas y que necesitan de la atención necesaria para ser mejoradas. Pero antes de ver los desafíos que quedan pendientes para los próximos gobiernos, sea este de derecho o centro izquierda, creo es importante conocer ¿a que se debe la popularidad de Bachelet?

La consecuencia es quizá el gran pilar que sostiene la popularidad de la Presidenta, consecuencia de llevar a cabo un programa de gobierno que fue presentado en la competencia electoral del año 2005-2006.

Es importante recordar que durante la campaña electoral de aquellos años Michelle Bachelet fue nombrada candidata de la Concertación, precisamente, gracias a los resultados obtenidos por encuestas, ya que en su disputa dentro de la coalición ella se encontró con otro personaje político que también quería entrar a la competencia: Soledad Alvear. Para aquellas fechas, las primarias se veían venir, pero no se llevaron a cabo debido a que la segunda pre-candidata se baja de la competencia. Bajándose Alvear, Bachelet tiene el camino para ella sola y comienza a crearse una campaña para competir con el abanderado de la Alianza.

Se da inicio a una campaña electoral que desde un comienzo fue diferente a las anteriores ¿Por qué? Porque se trataba de una campaña novedosa y diferente a las que se habían llevado a cabo hasta el momento en la Coalición de gobierno:
1. Se busco desarrollar la continuidad con los gobiernos anteriores, pero distinguiendo la prioridad de este gobierno, una prioridad por lo social.
2. Definía un nuevo liderazgo en la política.
3. Porque, quiéranlo o no, significó un salto cualitativo en materia de género.
4. Y porque significó un gran desafío, un desafío para la candidata. Todos los ojos estaban puestos en ella.


La elección se ganó, pero hay que reconocer que no fue fácil. La presidenta comenzó gobernando con muchos ojos críticos que recalcaban su debilidad en su forma de liderar, gobernó con críticas no sólo de la coalición opositora sino también de aquellos que estaban dentro de su coalición. Recordemos los constantes cambios de gabinete que se realizaron, acción que trajo consigo duros comentarios respecto de la paridad de gabinete que la Presidenta había planteado en su campaña presidencial. El camino no fue fácil, pero poco a poco las complicaciones comenzaron a tener frutos.

En su calidad de Médico de profesión, la Presidenta tuvo una fuerte preocupación por mejorar la salud de nuestro país, ampliando las enfermedades que cumplen el Plan Auge, mejorando las pensiones de aquellos que son más vulnerables a enfermedades: Los ancianos. Su gobierno se caracterizó por lo social, la búsqueda por mejorar la calidad de vida de los más pobres.

En materia económica, contó con el apoyo de un gran economista, el ministro de Haciendo demostró ser la persona más idónea que se podía colocar en el cargo. También muy criticado al principio, cuando las arcas fiscales estuvieron en tiempos de bonanza se decía que el ministro no quería soltar dineros fiscales, sin embargo todo ahorro sirve para futuro, y hoy, que estamos en tiempos de crisis, aquel ahorro fue importante para apalear la crisis en los hogares más vulnerables.

¿Cómo explicamos el 74% de aprobación? Considerando que la aprobación se hace por las grandes obras, tenemos aquí dos grandes argumentos que lo explican. Sin embargo creo que aún existen cajas negras en el sector público que impiden que estas grandes obras sean, aún más grandes. Algunos de ellos son:

1. Mejorar las normas de fiscalización para los gobiernos locales: vemos como los gobiernos locales, el municipio, muchas veces presenta problemas en la solución de situaciones complejas a nivel local. Muchos apelan a la falta de recursos, sin embargo otros dicen que los recursos están, pero son mal administrados. Para que esto no suceda es necesario establecer un concepto de Autonomía Relativa de los gobiernos locales, que defina normas y fiscalizadores específicos para la administración local.
2. Un tema pendiente en educación: la gran lucha, y el gran conflicto que tuvo que enfrentar la presidenta se define por el tema de la educación. Donde, gracias a la diversidad de actores, el problema aún queda pendiente. A pesar del cambio a la Ley General de Educación.
3. Aún con problemas en la Administración Pública: mejorar los mecanismos de selección de profesionales para trabajar en el servicio público, y entregar oportunidad a nuevos profesionales. Hemos visto como el gobierno se ha empeñado en exigir a la empresa privada que de oportunidades a profesionales jóvenes, que lo almejar no tienen experiencia, pero sí los conocimientos. Esto mismo podría hacerse en el gobierno.

Así se podría continuar planteando algunas cajas negras que quedan pendientes en el gobierno, pero que no sólo dependen de quien preside sino también de quienes están en el parlamento elegidos para crear y transformar leyes que reflejen los cambios experimentados en nuestra sociedad.

De esta forma no queda más que decir: Good Bye Bachelet.

sábado, 19 de septiembre de 2009

Y la responsabilidad social del Servicio Público ¿Dónde queda?


Revisando la agenda noticiosa de esta semana, en que Chile da inicio a la cuenta regresiva de sus 200 años de existencia, no sólo encontramos noticias positivas de lo entretenido que puede ser el 18 de septiembre, ni de los miles de panoramas que existen para estas fechas. Muy por el contrario, también se dan noticias que empañan, nuevamente, las buenas nuevas y que ensucian, esta manera, las celebraciones patrias del 2009.

En el Diario La Nación del sábado 19 de septiembre aparece una noticia que se titula de la siguiente manera: “Deuda de al menos 18 Municipios con Cenabast preocupa en el Senado”.

Cuando escuchamos o leemos acerca de cualquier noticia que de cuenta de la existencia de una deuda entre una institución pública con otro organismos, pensamos inmediatamente que algo no esta funcionando bien o que algo no se está haciendo como corresponde. En este caso noticioso no ocurre lo contrario.

Resulta que Cenabast es el Centro de Abastecimientos del Minsal (Ministerio de Salud), el cuál se encarga de abastecer a los municipios con medicamentos que finalmente son entregados a la ciudadanía, y a la población más vulnerable de nuestro país.

Al momento de enterarnos de que existen algunas deudas de municipios con Cenabast nos preguntamos dos cosas: primero, la pregunta más lógica es ¿Dónde está el dinero que cada municipio destina a Salud? ¿Qué pasa con el presupuesto municipal que cada institución tiene? Y en segundo lugar nos preguntamos ¿Qué sucede con la responsabilidad social servicio público? ¿Qué pasa cuando una institución pública comete errores que perjudican, finalmente, al ciudadano beneficiario?

¿Qué se hace respecto a esta situación?

Al igual que el Senado, me parece preocupante que nos enteremos de este tipo de noticias, no por el hecho de enterarnos de que existen, sino porque existen. ¿No se supone que los municipios tienen un presupuesto que deben cumplir en el año? Donde destinan recursos a educación, salud, medio ambiente, etc., etc. y donde, en el fondo, tienen como responsabilidad constitucional: intervenir en la comuna en temas de cultura, educación, salud, es decir: en las temáticas más relevantes para el desarrollo local.

Legalmente el municipio deben resolver de manera eficiente y eficaz los problemas que aquejan a la comunidad local, y velar por el desarrollo de la comuna. Entonces ¿Cómo resolvemos una deuda que perjudica directamente a la ciudadanía? Porque, finalmente, la decisión en castigo de la morosidad de aquellos municipios que tienen la deuda con Cenabast, sería la suspensión que rige desde agosto de este año, en la entrega de medicamentos. Donde los suministros de medicamentos no serían entregados para repartirlos a la población.

¿Cómo resolvemos la demanda de la ciudadanía respecto de los medicamentos? ¿No sería mejor establecer una sanción que no perjudique, directamente, a los beneficiarios? Pero que si sancione la conducta de irresponsabilidad que efectuaron los municipios en cuestión.

No olvidemos que le principal objetivo del servicio público esta para con la ciudadanía, y por lo tanto no es aceptable dejar que sucedan situaciones como las de Maullín y Ancud en las que, sin obviar la falta cometida por el gobierno local de cada comuna, “la situación es grave porque no se les están haciendo llegar los medicamentos”.

Finalmente, esa resolución o esa sanción lo único que logra es no responder al objetivo final que debe cumplir el servicio público y que es, únicamente, servir y responder a la demandas de la sociedad civil.

domingo, 13 de septiembre de 2009

¿Estamos olvidando el 11?


Hace pocos días se volvió a conmemorar el 11 de septiembre en nuestro país. Un día que para muchos significa algo más que una simple fecha. Todos conocemos que es lo que sucedió hace ya 36 años atrás, es algo no podemos obviar, ni siquiera aquellos que no comparten nuestra postura.
No intento escribir un artículo ideológico, ni menos un artículo que repita lo mismo de siempre, el sentimiento frente a los hechos pasado están y núnca cambiarán. Sin embargo, los hechos presentes están significando algo más que una simple conmemoración a lo pasado.

Noticias como: Dos muertos en incidentes nocturnos del "11"; y 10 carabineros heridos (El Mercurio, 12 de septiembre 2009), son un ejemplo de los titulares y noticias que se ven en la actualidad cuando se trata de entregar información acerca del 11 de septiembre. Ya poco vemos de marchas pacíficas o de actividades culturales que aludan a la conmemoración del 11 de septiembre de 1973. ¿Será que los chilenos nos estamos volviendo violentos? O ¿Será que entre tantos años que ya han pasado, se ha perdido el verdadero sentido de la conmemoración?

Personalmente creo que el espíritu de lucha original, por el cuál se hace la conmemoración y el recordatorio todos los 11 de septiembres, ha ido perdiendo el valor que tenía en su tiempo. Se ha desvirtuado la idea por la cuál se recuerda siempre el 11 de septiembre, y que no es más que recordar los hechos inhumanos de violación a los Derechos Humanos y también de violación al derecho ciudadano. Lo que vemos ahora en las calles es sólo el reflejo de cómo se ha ido perdiendo el sentido de la conmemoración.

Me cuesta reconocerlo, y me es difícil poder decirlo de esta forma, pero estas situaciones sólo ayudarán a olvidar el real motivo de por qué recordamos, todos los años, el 11 de septiembre de 1973. Y con el pasar de los años no sabremos si, efectivamente se recuerde realmente que fue lo que pasó el 11 de septiembre del 73’.

No se si mi espíritu de lucha se habrá desvanecido en el tiempo, quizás muchos de ustedes (lectores) podrán pensarlo, o si es más bien el reflejo de una descontento general por la forma en cómo se hacen las cosas, pero la verdad creo que no es el desvanecimiento de mi espíritu lo que me hace pensar de esta manera, sino que es el darme cuenta de una realidad que está frente a nuestros ojos, una realidad que sólo me demuestra la falta de evolución que hay detrás de cada conmemoración del “11”.

Es difícil volver a restituir la idea original, más difícil se hace todo esto, cuando la violencia se apodera cada vez más de estas fechas, y cuando las personas que recuerdan la fecha con barricadas y todo ya no son concientes del significado que tienen estas ni menos entienden por qué las personas se reunían entorno al fuego como símbolo de protesta. Cada año que pasa, la edad de los que participan en las barricadas nocturnas es menor, y cabe cuestionarse si el nivel de conciencia de aquellos es tan alto como para comprender porque están haciendo lo que hacen.

De manera muy personal encuentro repudiable recordar el 11 de septiembre, chileno, con más violencia no sólo porque no tolero el uso innecesario de la violencia (sea de parte de quién sea) sino porque sólo da cuenta de que seguimos siendo una sociedad retrógrada que no aprende de los hechos pasados, y que no es capaz de evolucionar sus formas de lucha.

Hace muchos años atrás, una persona muy querida me decía que la historia es importante en la vida de las personas porque les permite tener conciencia de lo que pasó para no volver a hacer lo mismo (si esto era negativo) y aprender de los errores. Esto es tan importante para hablar del 11 de septiembre que sería interesante si la gran mayoría, de los que participan en los disturbios, lo pensaran o al menos lo considerara antes de realizar cualquier acto.

Para que nunca más vuelva a ocurrir lo mismo que hace 36 años, entonces nunca más volvamos a conmemorar con violencia un hecho que debemos recordarlo con tristeza, pero teniendo siempre en cuenta el origen y la idea central de por qué lo recordamos: POR QUÉ REPUDIAMOS EL USO DE LA VIOLENCIA, Y EL ABUSO DE PODER, Y PORQUE NO COMPARTIMOS LA VIOLACIÓN DE LOS DERECHOS (HUMANOS Y CIUDADANOS)

viernes, 11 de septiembre de 2009

Nuevo Progresismo… Bueno, y entonces ¿Qué es el progresismo?


A la luz de un titular en el Diario La Nación del viernes 11 de septiembre que dice: Concertación, “buen ejemplo de progresismo”, comienzo a pensar en esta idea del progresismo y de lo que significa ser progresistas en nuestros días.

Este año, en el mundo político, hemos sido espectadores de una constante discusión en torno a lo que significa ser progresista en nuestros días. Los diferentes candidatos a la presidencia defienden el hecho de ser progresistas y de entregar un proyecto de estas características. Principalmente Eduardo Frei se ha encargado de recalcar esta línea de trabajo. Sin embargo poco entendemos de lo que significa ser o plantear ideas progresistas, entonces ¿Qué es el progresismo?

Curiosamente cuando buscamos información acerca de lo que significa el progresismo, nos encontramos con un artículo de la Presidenta Michelle Bachelet en el cual cuenta las razones por las que ella, como mandataria, participó de la cumbre de Gobiernos Progresista en pasado año 2008. Y, también de manera muy curiosa este artículo define el progresismo vinculado, siempre, con un gobierno de centro-izquierda, que tienen como objetivos la equidad y justicia social (piensaChile, Secciones Análisis, Viernes 8 de Abril 2008)

Ser progresista, a mi juicio no tiene que ver con el hecho de representar a una colectividad de centro-izquierda, sí concuerdo con la Presidenta en que las ideas progresistas se vinculan con los objetivos de equidad y justicia social. Pero también creo que ser progresistas significa ser novedosos, activos y luchadores.

El progresismo, si lo vemos desde una perspectiva histórica hace alusión al cambio social, a las transformaciones, no al conservadurismo. Y no me refiero a un conservadurismo en cuanto a valores (Liberales o conservadores) si no más bien a esta idea de conservar lo que está presente. Esta idea de cambio social esta muy ligado con la Revolución de 1848 en que se define la oposición social entre burguesía y proletariado.

Sabemos que en nuestros días hablar de burguesía y de proletariado es sumamente difícil, por no decir imposibles. Tengo muy claro que la sociedad actual es completamente diferente a las sociedad de 1848. Sin embargo, creo que el progresismo renovado que se plantea en nuestros días no es más que una burda adaptación que hacen las colectividades de centro-izquierda, buscando la cooptación de militantes y miembros que se casen con los partidos de izquierda.

Muchas palabras y poca acción es lo que refleja el progresismo actual. Vemos como se llenan la boca diciendo: discutiremos acerca de ciertos temas, discutiremos sobre los temas de homosexualidad, discutiremos sobre medio ambiente, discutiremos sobre nuevas leyes laborales, etc. Sin embargo existe poca capacidad por conjugar el verbo hacer.

Creo que el nuevo progresismo, al cuál hace alusión la Presidenta, carece de hacer cosas y se queda en la pura discusión. La verdad es que, a pesar del apoyo que le pueda dar a la Presidenta, me parece que en este tema no se logró ser tan objetivos como se necesita, y al parecer se tomo la postura de la colectividad a la cuál se representa, más que a la calidad de Representante de los chilenos.

Si me preguntará acerca del nuevo progresismo la verdad creo que sería muy complejo poder responder una pregunta así porque no entiendo al nuevo progresismo, a ese progresismo que plantea ideas conservadoras de continuidad, y que sólo se queda en la conjugación del verbo discutir y no del hacer.